John 20:17 2026-09-12
Dícele Jesús: No me toques: porque aun no he subido á mi Padre: mas ve á mis hermanos, y diles: Subo á mi Padre y á vuestro Padre, á mi Dios y á vuestro Dios.
Qué significa
Jesús le dice a María que no se aferrre a él porque aún no ha completado su ascensión al Padre. En cambio, la envía a comunicar un mensaje radical: que ahora sus seguidores pueden llamar a Dios "nuestro Padre" de la misma manera que él lo hace. Es un momento de transición donde el contacto físico debe ceder ante la misión de propagar esta nueva realidad.
Para hoy
Vivimos en una cultura de aferrarse: a las personas, a los recuerdos, a los momentos perfectos capturados en fotos. La frase de Jesús toca algo incómodo: a veces soltar es necesario para que algo más grande suceda. En el trabajo, en las relaciones, en la fe misma, nos aferramos a lo familiar porque nos da seguridad. Pero Jesús invita a María —y a nosotros— a confiar en algo que aún no vemos completamente formado. Y luego, el verdadero regalo: la promesa de que Dios es *nuestro* Padre, no solo suyo. Eso significa que la conexión con lo divino no depende de tocar a Jesús; es directa, personal, para cada uno.
Para llevar
Soltar lo que tenemos en la mano a veces es el único camino para recibir lo que realmente necesitamos.