Versículos de la Biblia sobre la fortaleza
Versículos de nuestras reflexiones diarias, cada uno con una explicación sencilla para la vida cotidiana.
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Psalms 71:4
Dios mío, líbrame de la mano del impío, de la mano del perverso y violento.
A veces no podemos resolver solos las situaciones donde otros actúan sin compasión; reconocer que necesitamos ayuda —de Dios, de otros, de cambios reales— es el primer paso para no quedarnos atrapados en el ciclo.
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Ephesians 2:10
Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.
Hoy, en lugar de preguntarte qué deberías ser, pregúntate quietamente dónde tus dones naturales encuentran las necesidades reales a tu alrededor.
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Luke 12:4
Mas os digo, amigos míos: No temáis de los que matan el cuerpo, y después no tienen más que hacer.
Cuando el miedo te susurra que cambies quién eres, recuerda que hay una parte de ti que nadie puede tocar, a menos que tú mismo la entregues.
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1 Corinthians 9:19
Por lo cual, siendo libre para con todos, me he hecho siervo de todos por ganar á más.
La verdadera influencia a menudo requiere soltar algo de nosotros mismos, no para desaparecer, sino para encontrar terreno común con otros.
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2 Samuel 22:7
Tuve angustia, invoqué á Jehová, y clamé á mi Dios: y él oyó mi voz desde su templo; llegó mi clamor á sus oídos.
Tu angustia no es demasiado pequeña, ni Dios demasiado distante—cuando hablas desde lo más profundo, estás siendo escuchado.
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2 Corinthians 11:6
Porque aunque soy basto en la palabra, empero no en la ciencia: mas en todo somos ya del todo manifiestos á vosotros.
No dejes que tu inseguridad ante cómo comunicas te haga dudar del valor real de lo que sabes y de quien eres.
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Isaiah 45:5
Yo Jehová, y ninguno más hay: no hay Dios fuera de mí. Yo te ceñiré, aunque tú no me conociste;
La verdadera fortaleza no viene de pretender tenerlo todo resuelto, sino de reconocer que hay una realidad más grande que te sostiene, aunque no la entiendas completamente en este momento.
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Acts 4:31
Y como hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaron la palabra de Dios con confianza.
La verdadera valentía no nace de estar seguro de ganar, sino de estar enraizado en algo más grande que tu propio miedo.
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Deuteronomy 7:21
No desmayes delante de ellos, que Jehová tu Dios está en medio de ti, Dios grande y terrible.
Cuando el miedo te paraliza, pregúntate si realmente estás solo en esto, o si hay una solidaridad más profunda a tu alcance que no viste porque estabas mirando solo el obstáculo.
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Galatians 6:5
Porque cada cual llevará su carga.
Hoy, identifica una carga que has estado pidiendo que otros lleven por ti, y pregúntate honestamente qué pequeño paso puedes dar tú mismo.
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Psalms 119:133
Ordena mis pasos con tu palabra; y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.
Pregúntate hoy qué principios realmente te sostienen, y si estás dispuesto a dejarte guiar por ellos incluso cuando sea incómodo.
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Ezra 1:6
Y todos los que estaban en sus alrededores confortaron las manos de ellos con vasos de plata y de oro, con hacienda y bestias, y con cosas preciosas, á más de lo que se ofreció voluntariamente.
Cuando otros te dan de su abundancia sin pedirte nada, no es casualidad: es señal de que tu camino importa, y merece ser recibido con gratitud.
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2 Chronicles 20:12
¡Oh Dios nuestro! ¿no los juzgarás tú? porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros: no sabemos lo que hemos de hacer, mas á ti volvemos nuestros ojos.
Cuando reconoces que no tienes el control, tienes la libertad de dejar de fingir que lo tienes.
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Psalms 43:1
JÚZGAME, oh Dios, y aboga mi causa: líbrame de gente impía, del hombre de engaño é iniquidad.
Cuando te sientas injustamente acusado o sin voz, no necesitas resolver todo solo; la invitación es soltar ese peso a alguien que sí puede ver claro lo que realmente pasó.
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Isaiah 40:29
El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
Tu debilidad no es un fracaso que debas ocultar; es el lugar exacto donde algo mayor que tú puede encontrarte.
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Romans 7:23
Mas veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi espíritu, y que me lleva cautivo á la ley del pecado que está en mis miembros.
La próxima vez que te descubras haciendo lo que no querías hacer, reconoce que no eres un fracaso moral—eres simplemente humano, y esa lucha interna es invitación a ser más compasivo contigo mismo.